
La necesidad del Alavés pudo con un Betis fundido, que realizó en Vitoria el peor partido de la temporada. Hay razones que explican el mal encuentro de los andaluces. El primero, sin duda, el cansancio después de acumular un choque tras otro al estar vivo en las tres competiciones. Luego, fue clave el formidable esfuerzo del Alavés, que superó en intensidad al Betis desde el minuto uno al noventa. Dos goles al inicio de cada tiempo acabaron con el conjunto verdiblanco, que acumula su segunda derrota de la temporada y no aprovechó el tropiezo del Espanyol para superarle en la quinta plaza. El mejor exponente del mal partido del Betis fue Antony, muy enfadado tras su sustitución en la segunda mitad después de una actuación muy gris. Ni encaró ni fue decisivo como en anteriores citas. El claro triunfo del Alavés provoca que la situación en la zona baja de la clasificación arda. Ahora es el Getafe el que ocupa la plaza de descenso, empatado a 21 puntos con el Mallorca. Los madrileños juegan ante el Girona este lunes.
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Antonio Sivera, Carlos Protesoni, Nahuel Tenaglia, Jonny, Jon Pacheco, Antonio Blanco, Pablo Ibáñez (Abde Rebbach, min. 91), Carles Aleñá (Youssef Enríquez, min. 91), Carlos Vicente (Ander Guevara, min. 82), Lucas Boyé y Toni Martínez (Jon Guridi, min. 71)
1
Pau López, Natan (Diego Llorente, min. 59), Marc Bartra, Valentín Gómez, Ángel Ortiz, Pablo Fornals (Nelson Deossa, min. 75), Marc Roca, Antony (Pablo García, min. 59), Abde Ezzalzouli, Sergi Altimira (Chimy Ávila, min. 59) y Cédric Bakambu (Iván Corralejo, min. 75)
Goles
1-0 min. 2: Carlos Vicente. 2-0 min. 46: Toni Martínez. 2-1 min. 94: Abde
Arbitro Miguel Ángel Ortiz Arias
Tarjetas amarillas
Souza (min. 35), Aleñá (min. 65)
Se jugaba mucho el Alavés en la gélida y lluviosa noche de Vitoria. Y la necesidad del que se juega la vida pudo más que el interés de un Betis que pelea todavía en todos los frentes y afrontaba el duelo con muchas bajas. Era previsible, por lo tanto, el arreón inicial del Alavés, que a los tres minutos se puso por delante en el marcador. La defensa bética hizo la estatua ante los movimientos de Lucas Boyé, que asistió al área para que marcara Carlos Vicente. Fue el premio a la valentía de Coudet, que salió con dos delanteros y metió a Protesoni de central, así como el justo castigo a un Betis desconectado. Los verdiblancos, poco a poco, intentaron meterse en el encuentro a pesar de la timidez y falta de intensidad con la que encararon el choque. Altimira le puso un gran balón a Bakambu, titular por la lesión del Cucho, y el delantero disparó sobre el cuerpo de Sivera.Contestó Protesoni con un remate dentro del área que detuvo Pau López, de nuevo titular en detrimento de Valles. Mandaba el Betis con el balón, aunque sin la velocidad y el talento necesarios para desbordar a un equipo tan agresivo como el Alavés. Los locales lo intentaron con varios disparos desde fuera del área, bien resueltos por el meta catalán, y solo se inquietaron cuando el colegiado pitó penalti por una entrada de Tenaglia a Abde. Lo pareció, pero el VAR sacó al colegiado de su error. Lo siguió intentando el Betis, sin eficacia, pero sobre todo sin el fútbol que exigía un duelo tan duro como el que propuso el Alavés. Los vascos, con su defensa remozada y dos delanteros, ganaban con justicia al descanso. La ley de Carlos Vicente se imponía en la banda derecha para pesadilla del argentino Valentín. Nada más comenzar la segunda mitad, un nuevo error de la defensa bética, en especial de Bartra, permitió que Toni Martínez hiciera el segundo gol del Alavés. El Betis fue un ejemplo de impotencia en la segunda mitad. El Alavés fue cerrando el encuentro, defendiendo muy bien y saliendo al contragolpe. El Betis no tuvo apenas opciones y los cambios que introdujo Pellegrini empeoraron al conjunto verdiblanco, sin chispa, fundido y con muy poco fútbol. Ni con el gol de Abde en el tiempo de alargue tuvo opciones el Betis de lograr el empate. El Alavés, justo vencedor, celebró su importante triunfo.
