
La mayoría de los españoles tiene una buena imagen de la Formación Profesional. El 69% afirma tener una visión positiva o muy positiva de ella, frente a un 8% negativa. Tres cuartas partes consideran que facilita una “inserción laboral rápida”. Y en torno al 60% la consideran más especializada, más útil para encontrar trabajo, y más adaptada a las necesidades de las empresas que ir a la Universidad. Al mismo tiempo, sin embargo, una magra mayoría del 51% cree que permite “acceder a empleos con buenos salarios” y persiste una cierta mirada clasista hacia los estudios, según el Barómetro de la Formación Profesional publicado este lunes por CaixaBank Dualiza.El sondeo, basado en 1.523 entrevistas realizadas en otoño, refleja diferencias significativas en la opinión de los ciudadanos en función de la clase social. La visión negativa sobre la FP aumenta un 50% entre las personas de ingresos altos (alcanza el 12% entre ellas) respecto a las de ingresos bajos (8%). Uno de cada cuatro encuestados de clase alta (el 26%) afirma, además, que en su entorno familiar y social estudiar Formación Profesional tiene “poco o nada prestigio”, el doble que entre los de ingresos bajos (13%) y medios (12%).El estudio de CaixaBank Dualiza estructura a la población en cuatro grupos en función de la percepción sobre la FP que muestran sus respuestas: afines (28%), ambivalentes (41%), desinformados (22%) y detractores (9%). Esta última categoría, que presenta “una mayor proporción de personas con estudios universitarios superiores y niveles de renta más altos”, es la más “escéptica sobre la capacidad de la FP para garantizar buenos salarios y un desarrollo profesional a largo plazo (P20)”, “valoran sistemáticamente a la universidad como una opción superior en prestigio, calidad y eficacia para el desarrollo profesional”, y “tienen un contacto escaso o nulo” con estos estudios, lo que según los autores del estudio “refuerza su visión teórica y desactualizada”.Otro ejemplo de esa brecha socioeconómica y cultural ante la FP se observa cuando a los entrevistados se les pregunta por cuáles creen que son las principales razones para elegir la FP. La mayoría de los de ingresos altos (53%) y nivel educativo superior (52%) mencionan entre ellas que los estudiantes de Formación Profesional “tuvieron más dificultades en los estudios previos”. Una opinión que, en cambio, solo comparte un tercio de los encuestados de ingresos bajos y un 44% de ingresos medios. “Esto confirma”, concluye el documento, “que la batalla por el prestigio no es solo académica, sino también una lucha contra un prejuicio de clase que la posiciona como una opción por descarte y no por elección”.A la vez, solo una de cada cuatro personas de ingresos altos señala como motivo para que un alumno elija la FP el hecho de que “cuesta menos dinero a la familia” que otras opciones. Una proporción que sube al 38% entre la población de ingresos bajos. Suponiendo que un estudiante no repita curso, un chaval puede obtener el título de FP de grado medio (que dura dos años) a los 18. Y a los 20 puede haber terminado el grado superior. Los estudios son, además, gratuitos en la enseñanza pública, salvo en Madrid y Cataluña. En cambio, la forma más rápida de ir a la universidad es cursar el bachillerato (que se acaba a los 18). Después las carreras duran al menos cuatro años, y en la enseñanza pública cuestan entre 2.800 y 4.600 euros, según la rama y la comunidad autónoma.El grupo de edad en el que la visión positiva de la FP resulta menos fuerte es el de 25 a 34 años (la tiene el 59%, 10 puntos menos que la media), que es también la franja con mayor proporción de estudios superiores. El grupo con mejor opinión es, en cambio, el más joven de los entrevistados, el de 16 a 24 años (73%), seguidos de los que abarcan de 45 a 65 años (70%).Principales demandasLas mejoras más urgentes en la FP son, según los encuestados, aumentar el número de plazas públicas disponibles (lo señala el 45%), aumentar los recursos e infraestructuras educativas (32%) y la variedad de especialidades formativas (31%).La rápida expansión que está experimentando la Formación Profesional, que según la previsión del ministerio alcanzará este curso los 1.218.347 estudiantes (los datos definitivos se publicarán en verano), lo que representa un aumento del 2,4% respecto al pasado, en un contexto en el que el conjunto de las enseñanzas ha perdido un 0,4% de la matrícula, se debe, en parte, al gran número de adultos que cursan los estudios para reciclarse laboralmente o progresar en sus puestos. Un fenómeno que también aparece en los resultados de la encuesta: la mitad de los entrevistados considera que la FP es “la vía adecuada para la recualificación profesional”, y un 47% la considera clave para la formación de adultos.
A los ricos no les gusta la FP: uno de cada cuatro aún cree que no tiene prestigio | Educación
Shares:
