
Giorgia Meloni se ha aparecido como angelito en una conocida y antiquísima basílica barroca del centro de Roma, San Lorenzo in Lucina, cuyo origen se remonta al siglo IV y está muy cerca del Parlamento. Tras la restauración de las pinturas de una capilla, la de las almas santas, exhibe un querubín que tiene la cara de la primera ministra.Más informaciónLa figura sostiene un pergamino con el mapa de Italia y es uno de los dos ángeles que velan un busto de mármol de Humberto II, último y fugaz rey de Italia en 1946, un monumento funerario del monarca en el que se lee la inscripción “Cristianamente resignado a la voluntad divina”. Lo ha descubierto el diario La Repubblica en su edición de este sábado, con una foto de la pintura que muestra un parecido muy razonable. En pocas horas el asunto no ha hecho más que mejorar. En primer lugar, ha hablado el autor, que no se esconde porque firma la restauración: “Instauratum et exornatum. Bruno Valentinetti. AD MMXXV”. Abordado por el diario cuando abría la iglesia a las ocho de la mañana, Valentinetti, de 83 años, se presenta como sacristán y artesano de la parroquia. Confirma que es el pintor aficionado al que se le encargó la obra. Sin embargo, dice que el angelito no es Meloni, que él nunca ha votado por ella y, es más, que ni siquiera es de derechas. No obstante, el diario le ha hecho notar que quizá comparte su ideología, dado que en 2008 fue en las listas del partido neofascista Fiamma Tricolore. “No me consta. Habrá sido sin consultarme”, ha respondido el artista.Roma, nella basilica di San Lorenzo in Lucina uno degli angeli scolpiti accanto al busto di Umberto II di Savoia è stato recentemente ritoccato nel volto e ora appare con tratti che ricordano quelli di Giorgia Meloni. L’intervento — firmato da un volontario identificato come… pic.twitter.com/kmI2vqaOYJ— Ultimora.net (@ultimoranet) January 31, 2026
Luego ha intervenido el párroco, Daniele Micheletti, que ha dado a entender que no tenía ni idea del asunto y se ha enterado ahora: “Lo he leído en el periódico y he ido a mirar de inmediato. También a mí me parece Giorgia Meloni”. Pero, además de que asegura que la intervención, por tratarse de una obra moderna, no requería el visto bueno de la estricta Superintendencia de Bienes Culturales de Roma, no ve nada malo en ello: “Son las almas que se encuentran en el purgatorio. Con esto no quiero decir que Meloni esté en el purgatorio, y tampoco que sea una santa”.“Cada uno se inspira en quien quiere. Era una capilla llena de humedad, y la mandé arreglar. Si se convierte en un escándalo, la haré retirar, si la opinión pública se indigna. Pero tengo que esperar a las próximas elecciones para ver qué piensa la opinión pública. Pero incluso Caravaggio hacía cuadros que el público no quería”, argumenta el párroco. “Esto no significa que seamos melonianos. Quizás lo seamos, pero no lo decimos. En la iglesia también está el busto de Umberto II, ¿significa eso que somos monárquicos?”.Interior de la basílica de San Lorenzo in Lucina, en el centro de Roma. Photo Beto (Getty Images)Lo cierto es que antes de la restauración el curioso querubín tenía un rostro anónimo, asegura el periódico romano, aunque el autor de la nueva obra lo niega: “Yo solo he copiado el que había antes. Preguntad por qué se parece a Meloni al que hizo este dibujo hace 25 años”. Este sacristán es un voluntario que vive en el edificio parroquial desde hace ocho años y cuenta que ha realizado las pinturas de forma gratuita como agradecimiento a la hospitalidad recibida.Valentinetti ha relatado que en el pasado llegó a trabajar incluso para el exprimer ministro Silvio Berlusconi: “Hice algunas obras de restauración en su villa de Macherio, donde vivía Verónica Lario. Me recomendó una princesa. Berlusconi venía en helicóptero de vez en cuando. Quedó satisfecho con el resultado. Restauré una obra floral”.
