El paso fronterizo de Rafah, que conecta Gaza con Egipto, ha reabierto este domingo ―como estaba previsto― tras casi dos años de cierre por Israel, pero solo en modo experimental, para ensayar los mecanismos operativos, sin que crucen palestinos. La reapertura al paso de personas en ambas direcciones ha sido anunciado para el lunes, aunque podría comenzar esta misma tarde. En las imágenes de este domingo desde Rafah pueden verse ambulancias preparadas para el traslado a cuentagotas de las primeras decenas de entre los 20.000 palestinos heridos y enfermos que necesiten asistencia médica urgente desde hace tiempo. También han llegado todoterrenos de la misión de asistencia de la Unión Europea, la EUBAM, y autobuses con empleados palestinos, al lado egipcio. La reactivación por Israel del tránsito por Rafah (presionado por Estados Unidos, cuatro meses después de comprometerse en el alto el fuego) constituye uno de los elementos clave del acuerdo, porque permanecía cerrado desde mayo de 2024, cuando las tropas israelíes ocuparon el lado palestino del cruce, iniciando la clausura más prolongada en casi dos décadas.El resultado de la reapertura es, sin embargo, más bien simbólico, ya que el ejército israelí solo permitirá el cruce de un número muy reducido de palestinos, entre 150 y 200. Las cifras no están claras aún, pero el Gobierno de Benjamín Netanyahu (el más derechista en la historia de Israel) pretende que salgan más palestinos de los que vuelvan a Gaza, para ir vaciándola lentamente. El COGAT, el organismo militar que gestiona los asuntos civiles en los territorios ocupados, argumenta que saldrán más porque las evacuaciones médicas implican llevar acompañamiento.Unos y otros se preparan para el comienzo del tránsito. Ali Shaath, el líder del comité de tecnócratas palestinos que administrará el día a día de la Franja, bajo la tutela de la Junta de Paz que preside el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha anunciado en Facebook para el lunes la apertura formal para los pasajeros, tras la evaluación de los mecanismos operativos de este domingo.Israel ya ha aprobado las listas, entregadas por Egipto, de los primeros gazatíes que regresarán. El Gobierno de Hamás ha cifrado este domingo en 80.000 aquellos de los que tiene información que desean hacerlo, pese a la devastación del territorio. Solo podrán pasar, en una y otra dirección, aquellos cuya entrada esté preautorizada por Israel. Los que regresen serán trasladados en autobús a un punto de inspección militar dentro de Gaza, donde les harán una inspección física y utilizarán un sistema de reconocimiento facial para verificar su identidad. No está claro qué pasará si los soldados deciden impedir el paso de alguien que haya entrado.El ejército controlará además en remoto a quienes salgan mediante un sistema informático instalado en el paso fronterizo. Las restricciones permiten a Netanyahu implementar una parte clave del acuerdo de tregua que medió el presidente de Estados Unidos, sin renunciar al control de facto y a su férreo bloqueo sobre la Franja. Tampoco a los bombardeos diarios, particularmente cruentos en la víspera. El ejército israelí mató a más de 30 personas en una campaña de ataques aéreos desde la madrugada del sábado, días después de recuperar el cuerpo sin vida del último rehén en Gaza.Veto a la prensaAdemás de limitar el número de palestinos que crucen, Israel no permitirá entrar a periodistas extranjeros a través de Rafah, igual que viene haciendo a través de su territorio desde octubre de 2023, cuando invadió Gaza a raíz del ataque de Hamás. La Asociación de la Prensa Extranjera ha llevado esta limitación al derecho a la información al Tribunal Supremo de Israel, que acaba de aplazar por undécima vez más su fallo, pese a que el veto dura más de dos años y, en los últimos cuatro meses, además, rige un alto el fuego. Tras la última vista, el tribunal dio al Estado hasta el 1 de abril para actualizar de nuevo su posición. Antes, había recibido a puerta cerrada (y sin presencia de los abogados de la Asociación) información militar clasificada que sus abogados se negaron a presentar públicamente.Sobre el terreno, está previsto que funcionarios de la Autoridad Nacional Palestina estén presentes en el lado gazatí del cruce fronterizo, pero supervisados por EUBAM. En la práctica actuará como intermediaria entre Egipto e Israel, minimizando así el rol palestino. Solo abrirá unas horas cada día y no para la entrada de ayuda humanitaria.Aunque Israel no ha anunciado oficialmente el flujo diario de personas que permitirá atravesar Rafah, han filtrado que prevén unas 150 salidas y en torno a 50 entradas. Inicialmente, se espera que se autorice a salir a palestinos heridos y enfermos que necesiten asistencia médica urgente fuera de Gaza, que la ONU estima en unos 20.000. Israel solo dejará regresar a los residentes que abandonaron Gaza desde octubre de 2023. Se calculan en cerca de 100.000. Egipto se ha estado preparando en los últimos días para recibir a nuevos pacientes palestinos una vez reabra el cruce. El gobernador de la provincia del Sinaí del Norte, fronteriza con Gaza, el general Jaled Maghawer, ha declarado esta semana que se ha elevado el nivel de emergencia en cuatro hospitales de la región, donde se han acelerado los preparativos para atender a enfermos y heridos. El Ministerio de Salud también ha reforzado la presencia de ambulancias en el cruce de Rafah para facilitar el traslado de los pacientes que lleguen y ha reactivado un punto de atención médica en el interior del paso.

Shares: