
La posición oficial de Morena se endureció luego de semanas de negociación con los líderes del Partido Verde y el Partido del Trabajo. Desde Palacio Nacional salió la orden de no dar un paso atrás, y que la negociación era directamente con Presidencia.Lo anterior desplazando al senador Adán Augusto López -incluso su remoción de la coordinación de la bancada morenista no dejó lugar a dudas- y también desactivando la operación del diputado Ricardo Monreal, quien ha intentado meter su cuchara sin éxito.En Querétaro, justo en la celebración de la Constitución en el Teatro de la República, Monreal Ávila afirmó que la desaparición de los legisladores plurinominales había sido “superada” y “va a quedar como está actualmente”: 300 diputados por mayoría relativa y 200 diputados por representación proporcional. “Como la Constitución lo señala”, dijo.Desde luego, contra la estrategia inicial, el comisionado de Presidencia fue desplazado de las negociaciones, y en lugar de Pablo Gómez es la propia secretaria de Gobernación, Rosa Icela Rodríguez, quien comanda los equipos en el rifirrafe legislativo.Envalentonados tras las declaraciones de Monreal, el senador verde Manuel Velasco y el petista Beto Anaya asistieron a la reunión de este fin de semana con la lideresa morenista Luisa María Alcalde asumiendo que Morena y Palacio habían cedido en pos de la aprobación de la Reforma Electoral que presentó la presidenta Claudia Sheinbaum. Pero no.Alcalde Luján fue tajante y rechazó eliminar la reducción del financiamiento a los partidos políticos y también mantuvo sin cambios la disminución de los pluris, echando por la borda lo que al menos ante los medios parecía que se había avanzado en la alianza legislativa de la 4T.Regaño de Sheinbaum puso en alerta a Alcalde y ahora ya habla del fin del “Morena puertas abiertas”En el grupo parlamentario del Verde explicaron a LPO operadores de la coordinación que tanto Velasco Coello, como el diputado Carlos Puente y la lideresa Karen Castrejón no aceptan la propuesta de reforma constitucional tal y como viene porque significaría la desaparición de una alianza de la 4T, en particular la coalición Morena-Verde.Sin la necesidad de que el Verde dé con sus curules y escaños, es decir sin los votos verdes en el Poder Legislativo, el partido del tucán ya no podría negociar más con Morena de tú a tú, e incluso se corre el riesgo de que el Verde se convierta en rival electoral del obradorismo.Sobre todo, el partido que dirigen Velasco, Puente y Castrejón teme que la propuesta haga cambios en las fracciones IV y V del Artículo 54 de la Constitución donde se encuentra la cláusula que establece límites estrictos a la sobrerrepresentación, garantizando que ningún partido político tenga una mayoría abrumadora y elimine la representación de las minorías.La primera fracción establece que ningún partido podrá tener más de 300 diputados por los principios de mayoría relativa y representación proporcional; la segunda fracción decreta que el número de diputados de un partido, por ambos principios, no puede exceder en ocho puntos porcentuales su votación nacional emitida. Ahora, dicen los verdes, eso puede cambiar drásticamente, en detrimento de sus propios interes. De ahí su actual oposición.
El Verde se atrinchera y resiste la desaparición de los pluris en la Reforma Electoral de la 4T
Shares:
