La Administración de Trump ha retirado la bandera LGTBIQ+ del Monumento Nacional Stonewall, en Nueva York, cuna de la lucha por los derechos del colectivo. El Servicio de Parques Nacionales, agencia federal responsable de la supervisión de los monumentos nacionales estadounidenses, ha retirado la enseña durante la noche del domingo o la madrugada del lunes, según Gay City News, la primera publicación en mencionar el asunto. El Servicio de Parques Nacionales publicó el mes pasado un memorándum para “orientar sobre las políticas y procedimientos para la exhibición e izado de banderas y estandartes” en los espacios que gestiona. En ese documento se destacaba que en lugares oficiales solo se permite el izado la bandera de Estados Unidos, la del Departamento del Interior y algunas excepciones, como enseñas históricas o las relativas a las tribus indígenas americanas. Justamente, Stonewall es un lugar histórico, de memoria, que fue designado Monumento Nacional de EE UU en 2016 por el entonces presidente Barack Obama. Se ubica en el Greenwich Village, barrio de Manhattan que a finales de los sesenta y principios de los setenta concentraba los locales de ambiente de la urbe. El 28 de junio de 1969, una brutal redada policial asaltó el Stonewall Inn, uno de esos espacios. Como respuesta, se organizaron una serie de manifestaciones que dieron origen a la lucha LGTBIQ+: de ahí que el 28 de junio sea el Día Internacional del Orgullo, y todo el mes, una celebración de los derechos humanos. En Stonewall la brutalidad policial provocó una reacción de protesta y animó al surgimiento de un movimiento social. “Nuestra ciudad tiene el deber no solo de honrar este legado, sino de estar a la altura del mismo”, ha expresado el alcalde de Nueva York, el demócrata Zohran Mamdani en sus redes sociales. “Estoy indignado por la retirada de la bandera del Orgullo del Monumento Nacional Stonewall. Nueva York es la cuna del movimiento moderno por los derechos LGTBIQ+, y ningún acto de borrado cambiará ni silenciará jamás esa historia”, ha agregado. El martes, un centenar de personas se concentró en el Monumento Nacional Stonewall para protestar contra la retirada de la bandera. Una manifestante en Stonewall con un cartel en el que dice: “No podéis borrar nuestra historia”. Eduardo Munoz (REUTERS)No es la primera vez que el Gobierno ultraconservador de Trump se fija en Stonewall. En febrero de 2025, retiró toda mención a la realidad trans y queer del espacio, así como del site en el que se explica su historia. Además, en junio del año pasado, el Ejecutivo ultraconservador de EE UU cambió el nombre de un buque de la Armada que honraba al activista y político Harvey Milk, otro icono de la lucha por los derechos LGTBIQ+. En 2009, el entonces presidente de Estados Unidos, Barack Obama, otorgó la Medalla Presidencial de la Libertad a Milk y en 2016, antes del primer advenimiento de Trump, un buque de la Armada estadounidense fue nombrado en su honor. “Me complace anunciar que la Armada de los Estados Unidos cambiará el nombre del USNS Harvey Milk al USNS Oscar V. Peterson. Estamos eliminando la política del proceso de nombramiento de los buques”, defendió entonces el Secretario de Defensa de EE UU, Pete Hegseth. “Es un vergonzoso intento de borrar las contribuciones de las personas LGTBIQ+ a la sociedad”, respondieron desde la Fundación Harvey Milk, que defiende el legado del activista y que comenzó a vender camisetas con la forma del navío y el nombre original. Previamente, en enero, nada más llegar a la Casa Blanca, Trump firmó una orden ejecutiva en la que solo reconocía la existencia de dos géneros: masculino y femenino. Desde el inicio del segundo mandato del republicano, en Estados Unidos se han impulsado al menos 12 órdenes ejecutivas presidenciales; 104 proyectos legislativos federales; y más de un millar de proyectos de ley estatales que erosionan los derechos LGTBIQ+, según los datos que recopila Trans Legislation Tracker. Además, una de cada dos personas LGTBIQ+ de Estados Unidos (51,1%) se ha visto empujada a ser menos visible a lo largo de 2025, según la Encuesta anual LGTBIQ+ (Annual LGBTQ+ Community Survey) que elabora Human Rights Campaign, organización estadounidense de referencia en la defensa de los derechos del colectivo, con más de 3,6 millones de afiliados. En esa investigación, un 47,5% reconocía haber ocultado su orientación o identidad en algunas situaciones: en espacios públicos (28,3%); en sus puestos de trabajo (26,5%); en las consultas médicas (25,4%); o en los colegios donde estudian sus hijos (40,1%). “Durante décadas, la visibilidad ha sido la estrategia más poderosa en la lucha por la igualdad LGTBIQ+”, explicaban desde HRC, “ahora, sin embargo, la Administración Trump amenaza con deshacer este progresoal borrar a las personas LGTBIQ+ de la política federal y de la historia estadounidense”.“Siempre lucharé por una ciudad que invierta en nuestra comunidad LGTBIQ+, que defienda su dignidad, que proteja a cada uno de nuestros vecinos, sin excepción”, ha incidido el alcalde Mamdani con respecto a la retirada de la enseña multicolor de Stonewall. “Es un ataque deliberado contra la comunidad LGTBIQ+”, ha añadido el presidente del distrito de Manhattan, el también demócrata Brad Hoylman-Sigal. Además, ha afirmado que colocarán una nueva bandera, previsiblemente este jueves: “El peor resultado sería un arresto, pero eso [la resistencia ante un abuso de autoridad] está en el espíritu mismo de Stonewall”.

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